LADIES IN LAVENDER / 18

Tal vez sea posible atrapar el brillo de los instantes que nos han cautivado, que poseen el matiz inclasificable de los políglotas; esa mezcla imperfecta que hilvana paisajes de nuestra infancia, reflexiones, risas, silencios elocuentes; viajes hermosos hechos desde el diván. Grisallas de sueños coloreándose en destellos de gracia.

Sencillez sofisticada que invita a cultivar un mundo interior ajeno a la rapidez con que vivimos; dimensión poética de la vida, donde imaginar es el punto de partida para crear.

En dulce ambrosía las calles destilan perfumados colores; iris, lilas, malvas, lavandas, glicinias, heliótropos… verdes tiernos y vibrantes… Indefinibles púrpuras se vulven ya violetas o carmesíes, bello azul de Egipto, encajes de bruma blanca y negra… pinceladas certeras en apenas un gesto, un impecable corte, un fluir…

Nostálgicas ladies in lavender, epítome de gracia y elegancia… sin ellas, “la vida es pura prosa”.